Historia

Después de tantos años de experiencia en el sector hemos realizado un proceso de análisis interno y hemos detectado que eran necesarias varias reformas internas para modernizar la asociación y adaptarse a los nuevos tiempos.

De este modo surge ANTAREX, ASOCIACIÓN DE OCIO PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL, que se constituye de una asociación anterior: GRUPO SOCIO-CULTURAL MAPACHE, manteniendo su finalidad: “Promover y potenciar el Ocio Inclusivo de las personas con discapacidad intelectual de la ciudad de Badajoz y Comarca”.

Esta idea surgió en el año 1986 de distintas personas involucradas en distintas entidades y asociaciones de Badajoz, todas con un amplio equipo adquirido con los muchos años de trabajo y de esfuerzo a favor de los jóvenes con discapacidad intelectual. El fin de dicha idea fue la creación de una asociación independiente de las demás, pero estrechamente ligada y coordinada con las mismas, cuya misión fuera la de englobar todas o la gran parte de las actividades de ocio destinadas a las personas con discapacidad intelectual y en donde no importara a qué centro o asociación pertenecieran ni qué rasgos les caracterizaran.

Con el apoyo de dos entidades del sector APROSUBA 3 y ASPRODIS, ambas con un amplio bagaje en el trabajo a favor de personas con discapacidad intelectual, hemos renovado los estamentos y los fines de la entidad, constituyéndonos como una asociación con un servicio de ocio para personas con discapacidad intelectual.

Este proyecto es pionero en la ciudad de Badajoz, ya que no se conocen experiencias anteriores de creación de servicios de ocio para personas con discapacidad. Estamos dedicados exclusivamente a este fin.

Estamos consolidados como una asociación fuerte y de gran empuje social gracias a la larga trayectoria y al gran apoyo recibido durante años por todas las asociaciones del sector y a las distintas instituciones colaboradoras (Junta de Extremadura, Diputación de Badajoz, Ayuntamiento de Badajoz, Consejería de Sanidad y Dependencia, etc.), y a la que desde nuestra renovación se han ido sumando más organizaciones interesadas en participar o colaborar en un proyecto pionero en la ciudad, obteniendo además más fuentes de financiación y captación de socios y usuarios fijos.

De la misma forma, se hacen necesarias nuevas formas de implicar a la sociedad en este proyecto de inclusión social de personas con discapacidad intelectual.

Las personas con discapacidad intelectual tienen derecho a recibir una oferta, lo más amplia posible, de actividades de ocio, que haga posible una utilización más constructiva de su tiempo libre (Art. 43 de la Constitución).

La realidad que constatamos es que este colectivo, por las características de su discapacidad y por las dificultades de acceso a la oferta de servicios culturales, recreativos y al movimiento asociativo, no suele estar presente en la vida cultural, deportiva, recreativa y asociativa de nuestra comunidad generándose una situación de discriminación y desventaja con respecto al colectivo de conciudadanos que no tienen ninguna discapacidad.

Las personas con discapacidad intelectual han formado tradicionalmente una minoría discreta y aislada que se ha tenido que enfrentar con todo tipo de restricciones y limitaciones, que han estado sometidas a una larga historia de tratamientos desiguales deliberados y que se han visto relegados a una posición de impotencia y debilidad, debido a circunstancias que están fuera de su alcance y control y que a veces son resultado de estereotipos o prejuicios que falsean su capacidad de participar y contribuir a la sociedad en la que viven.

El riesgo de discriminación y la falta de oportunidades se hacen especialmente agudos en el caso de los jóvenes con discapacidad, que han de enfrentarse, en su proceso de normalización y participación sociales, con dificultades añadidas por razón de su edad y de posición social.

El ocio, derecho fundamental del que nadie debería verse privado, fomenta, además, buena salud y bienestar, al ser realizado en forma de actividades que reviertan en la cobertura de necesidades e intereses, ya sean individuales o comunes. Es un complemento en nuestras vidas necesario para luchar contra el aburrimiento, la soledad, y aliviar la falta de actividad física o la falta de creatividad.

Aunque sea difícil de aceptar como algo necesario, para la vida de aquellas personas con más dificultades, ya sean personas mayores, personas enfermas o con discapacidad física o intelectual, el ocio tiene muchas vertientes y actúa favorablemente a través de ellas. Por ejemplo, la vertiente lúdica del ocio como diversión, descanso y necesario para el bienestar, y que se vuelve social cuando se recuperan y celebran tradiciones y folklore; la vertiente deportiva y creativa del ocio que contribuye al desarrollo físico y mental y que fomenta las relaciones sociales y promueve hábitos saludables e higiénicos; la vertiente ambiental o ecológica, cuando el ocio resulta en la interacción con el medio ambiente, el contacto con la naturaleza; y la vertiente solidaria, cuando el ocio de unos se comparte con otros, participando así en la mejora de la comunidad.

Por este motivo, y dentro de nuestros fines, desde el servicio de ocio queremos dar una respuesta alternativa que permita a los jóvenes de las asociaciones de Badajoz mediar en el proceso de inclusión social de personas con discapacidad intelectual, trabajando con la comunidad para transformar entornos y hacerlos inclusivos.

Este proyecto pretende que los jóvenes con discapacidad intelectual compartan con la sociedad un mismo escenario en el cual puedan interactuar y compartir parte de su tiempo de ocio con calidad, mejorando la interrelación personal, y que de forma recíproca puedan disfrutar y aprovechar la experiencia y conocimientos de cada uno, y contribuyan al equilibrio social y afectivo mutuo.