¡Bienvenidos de nuevo!
Esta vez, traemos una nueva entrada sobre los apoyos a las personas con Discapacidad,  relacionada con nuestro proyecto “JUNTOS SOMOS MÁS”.

Los apoyos son recursos y estrategias que persiguen promover el desarrollo, educación, intereses y bienestar personal de alguien y que favorecen el funcionamiento individual.

Según la Intensidad de los apoyos, se pueden clasificar en:
– Intermitentes: Los apoyos se proporcionan cuando se necesitan.
– Limitados: Esta intensidad de apoyo se caracteriza por su consistencia en el tiempo, por un tiempo limitado pero no intermitente.
– Extensos: Se definen por la implicación continua y regular, en relación a algunos entornos y sin límite de tiempo.
– Generalizados: La constancia y alta intensidad caracterizan este tipo de apoyo. Se proporciona en distintos entornos y son, potencialmente, para toda la vida. Normalmente son más intrusivos y exigen más atención personal que las otras intensidades de apoyo.

En las tareas en que se presente dependencia se establecerá el tipo y frecuencia del apoyo teniendo en cuenta:

  • Tipo de apoyo

Se distinguirá la naturaleza del apoyo que necesita la persona valorada. Si necesita diversos tipos de apoyo en una misma tarea se elegirá aquel que resulte más frecuente.

– Supervisión: Estimulación verbal o gestual y la orientación en la toma de decisiones.
– Física Parcial: Colaboración física en la ejecución parcial o completa de la tarea.
– Sustitución Máxima: La persona valorada no puede ejecutar por sí misma la tarea completa de ningún modo.
– Apoyo Especial: Cualquiera de los apoyos anteriores cuando estos se ven obstaculizados por condiciones excepcionales de salud.

  • Frecuencia de apoyo

Dependiendo del número de ocasiones en que la persona necesita apoyos personales  para realizar la tarea:

– Casi nunca.
– Algunas veces.
– Bastantes veces.
– Mayoría de las veces.
– Siempre

En aquellas tareas que la persona se desempeñe de manera autónoma no se le prestará ningún tipo de apoyo.